29 septiembre 2009

Jornada de difusón "Con la nueva ley Hablamos Todos" Miércoles 30 de Septiembre.

UN POCO DE HISTORIA
Por Fernando Pelaiz

El tratamiento distorsivo que hacen los multimedios con respecto a la nueva Ley de Medios de comunicación Audiovisuales muestra a las claras sus intenciones desinformativa. En nombre de una supuesta libertad de prensa que dicen pregonar y defender, mienten descaradamente, desinformando a la sociedad. “Ley de Medios K”, sostienen inpunemente los titulares de TN. Nada mas lejos de la realidad. La Ley que se busca modificar es una Ley de la dictadura, que desde su implementacion no ha hecho mas que favorecer la conformacion de grandes multimedios y acallar y poner fuera de la ley a aquellos medios que quedaban fuera. La reformas a las que fue sometida durante el gobierno de Menem, lejos de interrumpir ese proceso, lo auspicio cada vez mas, favoreciendo la conformacion de los grandes monopolios mediaticos que operan en la actualidad. Con el fin de poner coto a esta situacion, y permitir que las distintas voces tengan espacios donde expresarse, y una cobertura legal que las contenga, se creo en el año 2004 un organismo llamado Coalicion por una Radiodifusion Democratica, integrada por todos los gremios de trabajadores de la Comunicación, de la CGT y CTA, los organismos de defensa de Derechos Humanos, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, las Universidades Nacionales y sus Carreras de Comunicación o Ciencias de la Información o Periodismo, el movimiento Cooperativo, radios comunitarias y de pequeños y medianas empresas, numerosos movimientos sociales. Esta Coalicion acordo los 21 puntos basicos, que servirian como disparador para la creacion del proyecto de Ley.

Desde la elaboración de los 21 Puntos la Coalición transitó a lo largo y ancho del país miles de encuentros, debates, seminarios, mesas redondas que alimentaron la propuesta presentada por la presidenta Cristina Fernández el 18 de marzo en el Teatro Argentino de La Plata. Esa propuesta a su vez fue devuelta nuevamente a la sociedad para su posterior debate y corrección.

La historia no registra una modalidad semejante para la conformacion de una ley, puesta de cara a la sociedad toda para su discusion y su presentacion en el Parlamento. La contracara del proceso de esta ley, profundamente democratica, tanto desde su contenido, como de la forma en que fue gestada es el tratamiento distorsivo que hacen los distintos medios presentandola como “Ley de Medios K”

Jornada de difusón "Con la nueva ley Hablamos Todos" Miércoles 30 de Septiembre.

POR UNA NUEVA LEY DE MEDIOS!!

Por Alejandro Constantino

Estamos asistiendo en estos días a una catarata de opiniones, tanto de periodistas como políticos y de diversos actores de la ciudadanía, acerca de este proyecto de Ley de Medios Audiovisuales mandado al congreso el pasado mes de agosto. Ante tanta diversidad de opiniones, tanto a favor como en contra, uno suele perderse y caer en la repetición de lo que nos dicen, por eso es importante saber de que estamos hablando y que es lo que esta en juego con este proyecto.

¿DE QUE SE TRATA?

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual busca sustituir a la actual Ley de Radiodifusión (ley 22285), puesta en vigencia por medio de un decreto ley de la dictadura. Esta ultima permitió, entre otras cosas, la formación de los monopolios y oligopolios de medios, que el ente regulador sean básicamente empresarios, que no existan medios independientes (lo cual restringe la libertad de expresión), lo que atenta a la calidad y objetividad informativa, etc.

Es así como resulta indispensable que se abra el debate sobre una nueva ley de medios, que es fundamental en la construcción de un país que busca profundizar su democracia, ya que permite que todas las voces que fueron silenciadas excluidas y marginadas puedan ser protagonistas de esta nueva etapa de nuestro país.

PUNTOS ESTRATÉGICOS DE LA NUEVA LEY

  • Se impedirá la formación de monopolios y oligopolios.
  • Se propone una nueva división del espectro. Un tercio para el sector privado, un tercio para el estado y otro tercio para las organizaciones sin fines de lucro.
  • Se exigirá el 70% de producción nacional en las radios y el 60$ en la TV.
  • Se garantizara la independencia de los medios de comunicación. La ley deberá impedir cualquier forma de presión, ventajas o castigos a los comunicadores o empresas prestadoras en función de sus opiniones o editorial.
  • Se prevee instalar una tarifa social, con el objeto de que exista una mayor igualdad de oportunidades a la hora de acceder al servicio de cable.
PRINCIPALES CRITICAS POR PARTE DE LA OPOSICIÓN, CON SU DEBIDA RESPUESTA

>Es una ley k para controlar los medios”: primera falacia, ya que el organismo que regulara los medios de comunicación será dirigido por un órgano colegiado integrado por representantes de la legislatura nacional, de la segunda y tercera minoría y del Poder ejecutivo nacional.

>Ataca la libertad de prensa”: otra falacia facilmente refutable, ya que por le contrario aumenta la libertad de expresión, al sumar nuevas voces al espectro radiotelevisivo, como pueden ser las universidades, sindicatos, ong´s, radios comunitarias, etc. La ley actual permite la concentración económica, lo que atenta contra la pluralidad informativa.

>Cada dos años se van a revisar las licencias”: falso. Se trata de una revisión de carácter técnico para que estén a la altura de los avances tecnológicos que surgirán en el futuro; incluso preserva los derechos de los titulares de licencias o autorizaciones al momento de la revisión.

Jornada de difusón "Con la nueva ley Hablamos Todos" Miércoles 30 de Septiembre.

Ley de medios y libertad de expresión.

Por Germán Epelbaum

Se le llama Libertad de Expresión al derecho que tenemos todas las personas, sólo por ser humanos, de expresar nuestra ideología y lo que queramos decir libremente siempre y cuando no sea una ofensa injustificada o una calumnia.

El poder expresarnos hace nos permite reproducir nuestra propia subjetividad, que otros escuchen nuestra voz, y sean ellos entonces los que juzguen libremente si están o no de acuerdo con lo que pensamos. Hace que lo sepan y no sean presas de la ignorancia de una única versión de los hechos que se impone.

Este derecho, al que pareciera nadie puede oponerse, se da en la vida real -como todos los derechos- de una forma política y polémica. La única manera de que se dé fácticamente este ideal abstracto de “Libertad de Expresión” en un mundo donde existen fuerzas desiguales y antagónicas, es bajo la tutela de un Estado que garantice y regule los mecanismos para que todos podamos difundir nuestra voz.

En un lugar de nuestra Patria Grande (es decir, América Latina), una tiranía parecida a aquellas que otrora nos acechaban constantemente, ha usurpado un poder legítimamente construido y otorgado por la masa popular. Es que los grupos concentrados, tanto allá como en nuestro país, no toleran un Gobierno que luche por el bien de todos sus habitantes y priorice a los más desprotegidos. Apelando, como tantas veces se ha hecho acá, al bien común y a la Constitución, se ha desatado un Gobierno que sólo piensa en reproducir el statu quo y en reprimir ferozmente al que se le oponga.

En Argentina, los supuestos paladines de la libertad de expresión han participado en aberrantes masacres ocultándolas o camuflándolas. Al igual que en Honduras, lo que realmente les interesa es la defensa de la propiedad privada. Nunca defendieron la democracia cuando esta se vio amenazada, y sí apelan a ella cuando quieren atacarla.

El caso de Honduras no nos debe ser ajeno ni indiferente. Es otro de los tantos ejemplos de las atrocidades que se pueden hacer en nombre de la Democracia. Más que nunca, al ser esta atacada en algún lugar de nuestra Patria Grande, o al revivir los malditos dinosaurios que disfrazan su ambición capitalista de derechos civiles,

DEBEMOS LUCHAR PARA QUE TODAS,

TODAS LAS VOCES SEAN ESCUCHADAS.

26 septiembre 2009

Los 21 puntos y el juego de los monopolios







Los 21 puntos cuyo contenido se convirtió en símbolo de todos los debates en esta materia.

Más de 300 organizaciones sociales, sindicales, de derechos humanos, de pequeñas y medianas empresas, y comunitarias de la comunicación trabajaron durante años en pos de la unidad y modificación de la ley.
Nucleados en la Coalición por una Radiodifusión Democrática, en 2004 suscribieron este es el trabajo colectivo, producto de extensas jornadas de diálogo y consensos:

1.- Toda persona tiene derecho a investigar, buscar, recibir y difundir informaciones, opiniones e ideas, sin censura previa, a través de la radio y la televisión, en el marco del respeto al Estado de derecho democrático y los derechos humanos.

2.- La radiodifusión es una forma de ejercicio del derecho a la información y la cultura y no un simple negocio comercial. La radiodifusión es un servicio de carácter esencial para el desarrollo social, cultural y educativo de la población, por el que se ejerce el derecho a la información.

3.- Se garantizará la independencia de los medios de comunicación. La ley deberá impedir cualquier forma de presión, ventajas o castigos a los comunicadores o empresas o instituciones prestadoras en función de sus opiniones, línea informativa o editorial, en el marco del respeto al estado de derecho democrático y los derechos humanos. También estará prohibida por ley la asignación arbitraria o discriminatoria de publicidad oficial, créditos oficiales o prebendas.

4.- Las frecuencias radioeléctricas no deben transferirse, venderse ni subastarse. Nadie debe apropiarse de las frecuencias. Las frecuencias radioeléctricas pertenecen a la comunidad, son patrimonio común de la humanidad, y están sujetas por su naturaleza y principios a legislaciones nacionales así como a tratados internacionales. Deben ser administradas por el Estado con criterios democráticos y adjudicadas por períodos de tiempo determinado a quienes ofrezcan prestar un mejor servicio. La renovación de las licencias estará sujeta a audiencia pública vinculante.

5.- La promoción de la diversidad y el pluralismo debe ser el objetivo primordial de la reglamentación de la radiodifusión. El Estado tiene el derecho y el deber de ejercer su rol soberano que garanticen la diversisdad cultural y pluralismo comunicacional. Eso implica igualdad de género e igualdad de oportunidades para el acceso y participación de todos los sectores de la sociedad a la titularidad y gestión de los servicios de radiodifusión.

6.- Si unos pocos controlan la información no es posible la democracia. Deben adoptarse políticas efectivas para evitar la concentración de la propiedad de los medios de comunicación. La propiedad y control de los servicios de radiodifusión deben estar sujetos a normas antimonopólicas por cuanto los monopolios y oligopolios conspiran contra la democracia, al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la cultura y a la información de los ciudadanos.

7.- El público tendrá derecho a acceder a una información plural, así como a la diversidad cultural. Para ello se deberá garantizar la indemnidad intelectual y estética de los trabajadores de la comunicación y de todos aquellos que participan en la producción de bienes culturales.

8.- En los casos de una integración vertical u horizontal de actividades ligadas, o no, a la comunicación social, se deberán establecer regulaciones que promuevan el pluralismo, respeten las incumbencias profesionales y derechos intelectuales de los artistas y demás trabajadores de la comunicación y el espectáculo.

9.- Deberá mantenerse un registro público y abierto de licencias. El registro deberá contener los datos que identifiquen fehacientemente a los titulares de cada licencia, y los integrantes de sus órganos de administración además de las condiciones bajo las cuales fue asignada la frecuencia. Las localizaciones radioeléctricas no previstas en los planes técnicos deberán ser puestas en disponibilidad a pedido de parte con la sola demostración de su viabilidad técnica.

10.- No podrán ser titulares de licencias de servicios de radiodifusión ni integrantes de sus órganos directivos, quienes ocupen cargos electivos oficiales nacionales, provinciales o municipales, funcionarios públicos de los distintos poderes, miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad, como así tampoco aquellos que hayan tenido participación comprometida con violaciones a los derechos humanos.

11.- Existen tres tipos de prestadores de servicios de radiodifusión: públicos, comerciales y comunitarios de organizaciones de la Sociedad Civil sin fines de lucro. Quedará prohibido todo tipo de discriminación o cercenamiento a causa de la naturaleza jurídica de la organización propietaria, en cuanto a potencia, cantidad de frecuencias disponibles o limitaciones a los contenidos. Todos los servicios de radiodifusión podrán contratar publicidad en igualdad de condiciones, ya que así se respetan los derechos humanos económicos, sociales y culturales.

12.- Los medios estatales deberán ser públicos y no gubernamentales. Deberán proveer una amplia variedad de programación informativa, educativa, cultural, de ficción y de entretenimiento garantizando la participación ciudadana y la atención a las necesidades de la población. En todas las regiones del país se destinará una frecuencia a la recepción gratuita del canal de TV pública nacional y de Radio Nacional; y de igual forma se reservará al menos una frecuencia para una radio y una emisora de TV provincial y una emisora de FM municipal . Los servicios de la radiodifusión universitaria constituyen un sistema público de gestión autónoma y se reservará no menos de una frecuencia de radiodifusión a cada una de las Universidades públicas nacionales.

13.- Los planes técnicos deberán reservar al menos el 33% de frecuencias, en todas las bandas, para entidades sin fines de lucro. En estos casos tendrá que prevalecer como criterio de asignación de frecuencias el plan de servicios y la inserción de las entidades en su comunidad.

14.- La ley establecerá cuotas que garanticen la difusión sonora y audiovisual de contenidos de producción local, nacional y propia. Esto implica producción realizada por actores, músicos, directores, periodistas, artistas, investigadores y técnicos argentinos, y reglamentará la obligación de inversión en producción propia y en la compra de derecho de antena de películas nacionales.

15.- La explotación de los servicios de radiodifusión es indelegable y debe ser prestada por el propio titular de la licencia.

16.- Las repetidoras y cadenas deben ser una excepción a la regla de modo tal de priorizar el pluralismo y la producción propia y local, salvo para las emisoras estatales de servicio público o la emisión de acontecimientos de carácter excepcional.

17. La publicidad sonora y audiovisual será de total producción nacional y deberá siempre diferenciarse de los contenidos de la programación, no estará incluida en esta, se difundirá en tandas claramente identificadas al inicio y al final por la señal distintiva del medio y no inducirá a estafas y engaños a la comunidad.

18. Los sistemas de distribución de señales deberán incluir en su grilla de canales las emisoras de TV de aire de la localidad, el canal público nacional y un canal con producción informativa local y propia.

19. La autoridad de aplicación deberá respetar en su constitución el sistema federal y estará integrada además por organizaciones de la sociedad civil no licenciatarias y por representantes de las entidades representativas de los trabajadores de los medios y de las artes audiovisuales.

20.- Se creará la figura de la "Defensoría del público", con delegaciones en las provincias, que recibirá y canalizará las inquietudes de los habitantes de la Nación. Deberá incluirse un capítulo que garantice los derechos del público. Estos podrán ser ejercidos directamente por los habitantes de la Nación o a través de la defensoría del público.

21. En la nueva ley se deberá contemplar la normalización de los servicios de radiodifusión atendiendo a las necesidades de aquellos impedidos de acceder a una licencia por las exclusiones históricas de la ley 22.285 y la administración arbitraria de las frecuencias por parte del Estado nacional.


17 septiembre 2009

Curso RCP- Viernes 25 de Septiembre, 16hs.


Para inscribirte mandá un mail a: lajauretcheunlp@gmail.com con tu nombre y apellido, el legajo o DNI y una dirección de correo electrónico.

15 septiembre 2009

MARCHA: 13hs, 7 y 54


El país padecía los años de plomo. La primavera sólo estaba en el almanaque. El clima político y social era gélido. La muerte
andaba suelta y la vida estaba abaratada por el terrorismo de
estado. El establishment (Sociedad Rural, Unión Industrial) se
solazaba con las medidas de Alfredo Martínez de Hoz.
Sobre la matanza se iba a montar las bases de un nuevo modelo
económico, el Neoliberalismo, que tocaría su máxima expresión
en la Argentina en los años '90, hasta colapsar en 2001.
El 16 de septiembre de 1976, en la Plata, en un nuevo aniversario de la Revolución Fusiladora que derrocó al gobierno Peronista en 1955, se iba a consumar “La noche de los lápices”. Diez estudiantes secundarios de La Plata son secuestrados tras participar en una campaña por el boleto estudiantil. La mayoría de ellos eran militantes políticos de la organización peronista Unión de Estudiantes Secundarios (UES).
Tenían entre 14 y 17 años. El operativo fue realizado por el
Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejercito y la Policía
de la Provincia de Buenos Aires, dirigida en ese entonces por el
general Ramón Camps, que calificó al suceso como lucha contra
"el accionar subversivo en las escuelas".
La mayoría de los chicos asesinados eran jóvenes con un profundo compromiso social, tal que sin importar la comodidad de su posición económica, estaban decididos a ayudar en lo que pudiesen a todos aquellos que los necesitasen, en lo que ellos pudiesen dar, aunque sea una mano amiga y compañera. A pesar de su corta edad tenían muy claras sus convicciones políticas y estaban dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias por ver sus sueños tan nobles y honestos hechos realidad. Y así sucedió, se convirtieron en un símbolo de la lucha estudiantil a partir del decimosexto día del noveno mes de 1976, amanecido aquel gobierno antipopular y terrorista.

09 septiembre 2009

FUTBOL PARA TODOS!!


Todas las realizaciones de las personas, sus ideas y concepciones sobre el mundo forman parte de ese gran colectivo llamado “cultura”. En nuestro país, el fútbol es una parte clave de nuestra cultura popular: es algo que a la mayoría nos gusta, que nos identifica y que nos une.

Devenido en mercancía, este elemento tan importante sólo puede ser disfrutado por aquellos a los que, sometiéndose a las leyes del mercado, pagan un determinado costo para acceder al mismo. Hasta hace algunas semanas, los únicos afortunados que podían disfrutar de ver este elemento clave de nuestra cultura eran aquellos que tenían la posibilidad de pagar el abono al cable o la consumación en un bar. El fútbol era manejado por una empresa trasnacional en sociedad con una corporación mediática que monopoliza buena parte de la información, y con ello también de la producción cultural.

La Asociación de Fútbol Argentino (A.F.A) logró romper el contrato leonino que la ligaba a las empresas ya mencionadas, y ahora el fútbol puede ser disfrutado por todos aquellos que tengan una antena de aire. Los clubes (que son los que generan el producto) van a dejar de recibir migajas en la distribución de las ganancias como hasta hace poco ocurría y el dinero restante, no olvidemos que el fútbol genera un multimillonario negocio, va a destinarse en apoyo al Comité Olímpico Argentino.

Es decir, si bien el Estado tuvo que hacerse cargo en principio de deudas que no le correspondían, va a percibir importantísimos ingresos a futuro que irán hacia las actividades menos “redituables”, los clubes van a aumentar sus ganancias y ya no deberán vender a sus jóvenes promesas para pagar una simple deuda en la factura de la luz y todos nosotros… podremos disfrutar del fútbol en vivo, como debe ser.

Esperemos que esta gran conquista para la pasión popular pueda ser el elemento que acompañe una nueva Ley de Medios Audiovisuales, esa Ley que va a darnos a todos una voz para que podamos expresarnos.

Sabemos que tanto la democratización del fútbol como este proyecto de Ley van a afectar importantísimos intereses concentrados, y será una responsabilidad de todos defender estas conquistas de aquellos que quieran volver al pasado.